viernes, 22 de febrero de 2013

Clicia la enamorada



Cuenta la leyenda que Clicia era una de las ninfas más bellas del universo. Su hermosura era tal, que el dios Apolo se enamoró perdidamente de ella. Juntos fueron felices durante un tiempo. Pero...¡ay!, los dioses son caprichosos, y quiso la fortuna que Apolo se enamorara de una humana: Leocote, hija del rey de Babilonia.
Clicia lloró desconsoladamente al ser abandonada por el dios, y su tristeza llenaba de pena a todos los que la rodeaban.
Sus lamentos se esparcían a los cuatro vientos; sus lágrimas formaban charcos que se transformaban en arroyos, y éstos en ríos que se vertían en el mar. Hay quien dice que esta es la causa de que el agua de los mares y océanos contenga sal (las lágrimas son saladas).
Pero Apolo, enamorado de otra, no le hizo ningún caso. Por el contrario, en la Tierra muchos seres vivos (animales y personas) trataban de consolar a la joven ninfa, pero sus esfuerzos y el cariño con que la rodeaban era inútil.
Clicia comprendió que nunca volvería a ser feliz, así que decidió retirarse al desierto para llorar su desgracia. Las lágrimas que a cada rato caían de sus ojos crearon pequeños lagos. Así se crearon los oasis.
El tiempo fue pasando, y la desdichada ninfa llenaba el silencio del desierto de llanto y dolor. Tan profunda era su pena, y tan triste estaba su corazón, que Apolo se apiadó de ella, y la convirtió en una bella flor, haciendo que su rostro siempre estuviera alegre y bañado por el cálido sol.
Ese es el origen de los girasoles, plantas que siempre “miran” al sol para recibir de él su luz y calor.
[Adaptación de una leyenda de la mitología griega]

 Tiempo para reflexionar:
  • ¿En qué ocasiones os habéis sentido apenados? 
  • ¿Cómo podríamos ayudar a Clicia a sentirse mejor 
  • ¿Qué hacéis cuando un amigo o un hermano está triste?
  • Cuando estáis tristes, ¿quién os gusta que esté a vuestro lado?
  • ¿Qué os gusta que os diga?
  • ¿Hay animales tristes?; ¿cuáles?; ¿y animales alegres? Pon ejemplos.
  • ¿Existen colores tristes y alegres?; ¿cuáles?; ¿por qué?
  • ¿Es de “pequeños” estar triste?; ¿por qué?
  • ¿Creéis que las personas mayores nunca están tristes?



Jugamos : ¡AL ATAQUE! y a CONTESTÓN

Antes y después de ver el video de "Maltrato sutil" hemos estado jugando y dándonos cuenta de la importancia de saber defendernos para que las opiniones no siempre bien intencionadas de los demás nos afecten, nos lo hemos pasado bien y hemos aprendido que las opiniones solo son eso y no siempre son verdad.






martes, 19 de febrero de 2013

Fuerza vikinga

Hoy vamos a hablar de lo importante que es reír y pasarlo bien. También tener sentido del humor. ¿Sabéis qué significa tener sentido del humor?
 Os voy a presentar a Hipo. Él es el hijo del jefe de una aldea vikinga. Su padre es un tío súper fuerte y duro, acostumbrado a las batallas y a ser siempre el campeón. Pero Hipo no es así. De hecho, es bastante delgadito, pequeño, “poca cosa”, como dirían algunas personas y casi todos y todas alrededor suyo no hacen más que recordárselo. Y él no está demasiado contento consigo mismo tampoco. Pero, curiosamente, suele tomárselo con bastante buen humor. Fijaos en esta secuencia que vamos a ver y luego os preguntaré si os habéis dado cuenta de qué manera usa Hipo el buen humor para protegerse de lo que le dicen. 
“Vamos a poner en marcha la misma estrategia que ha puesto Hipo ante esos comentarios bastante ofensivos. Vamos a intentar sacar chiste de ciertas críticas malintencionadas o desafortunadas que podrían hacernos.”

jueves, 7 de febrero de 2013

Una barrita con un puntito




 • ¿Cómo se siente Marta al principio de la historia?; ¿por qué? 
• ¿Por qué la niña no se atreve a decir nada a sus padres?; ¿es únicamente por temor a que la castiguen o por algo más?
 • ¿Cómo reacciona su padre cuando se lo cuenta?
 • ¿Qué conclusión saca Marta?

Tiempo para la reflexión (en parejas)

                 +  Si, como a Marta, te pusieran una “i” de “insuficiente” en un control del colegio ¿cómo te sientes?;   ¿cómo se lo dirías a tus padres?; ¿cómo crees que reaccionarían ellos?
+ Si se te cae un cazo lleno de sopa al suelo ¿cómo te sientes?; ¿qué haces?; ¿qué dirías a tus padres?
+ Si te castigan en el colegio por haber hecho una trastada ¿cómo te sientes?. Si te ven tus compañeros castigado
¿qué piensas que dirían?; ¿qué responderías tú?
+ Si te encargan que bajes la basura y en un descuido se te cae en la escalera y se te rompe ¿cómo te sentirías?; ¿qué
harías?; ¿qué les dirías a tus padres?; ¿a qué te comprometerías?

domingo, 3 de febrero de 2013

El maltrato sutil

“Vamos a contar ahora la historia de una niña de la que todo el mundo empezó a opinar , sobre cómo era, sobre lo que debía hacer… hasta que ocurrió que, poco a poco, se fue creyendo todo lo que le decían y se convirtió en alguien muy infeliz. Fijaos bien en la historia, a ver qué os parece, y luego la comentamos.”

miércoles, 23 de enero de 2013

¿Por qué no lo dejas?



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“Todos valemos mucho en uno u otro aspecto. Pero para demostrar nuestra valía tenemos que esforzarnos en hacer aún mejor lo que ya hacemos bien. Es como un diamante “en bruto”; hay que pulirlo y tallarlo para que muestre toda su belleza. Eso significa practicar, esforzarse, no rendirse fácilmente”

¿Más gordo?, ¿más flaco?, más guapo?, ¿más feo?


En el corral de una granja vivía un grupo de gallinas. Unas estaban gordas, porque las alimentaban con pienso especial; además comían cuatro veces al día. Otras, en cambio, estaban flacas y delgaduchas. Apenas les daban de comer, por lo que se pasaban el día picoteando sin encontrar otro alimento que las migajas que sobraban de los festines de sus afortunadas compañeras, teniendo cada día más finitos sus cuerpos.
Las gallinas gordas se lo pasaban de lo lindo burlándose de las flacas:
-¡Qué  asco  de  gallinas!. Flacuchas, esmirriadas... no  parece que  seamos la  misma clase de animales. ¡Miradnos a nosotras!; ¿no os da envidia?.-
Las gallinas flacas no sabían qué responder. ¡No era su culpa estar tan delgadas!. Además, no eran tan feas; sólo estaban más delgadas.
Llegó  el  día  de  Año  Nuevo,  y  los  animales  del  gallinero  recibieron  una  visita inesperada: el jefe de los cocineros entró con un gran saco vacío. Todas las gallinas se alborotaron, cacareando y agitando las alas. Naturalmente, el cocinero eligió a las mejores gallinas para llenar su enorme puchero. En el fondo del saco acabaron las más gordas y cebadas.
Dándose cuenta de cuál iba a ser su destino, las gallinas gordas sintieron envidia de las flacas, y aunque suplicaron piedad al cocinero, éste las echó sin contemplaciones al puchero, lleno a rebosar de agua hirviendo.
Moraleja: no despreciemos a los demás por su aspecto físico. Nunca se sabe la suerte que tendrá cada uno.
[Adaptación de una fábula de Esopo]
¿Qué podemos aprender de la fábula?
¿Somos todos iguales?; ¿importa mucho el color de la piel, la estatura o el peso para ser felices?; ¿por qué?
Si tienes una estatura normal ¿cómo te sentirías en el reino de los enanos?; ¿y en el de los gigantes?; ¿sabéis
que en países muy próximos entre sí viven los seres humanos más pequeños del planeta (los pigmeos) y los
más altos (los watusis y otras tribus africanas)?